El Esquema Nacional de Seguridad, de aplicación a todo el Sector Público, así como a los proveedores que colaboran con la Administración, ofrece un marco común de principios básicos, requisitos y medidas de seguridad para una protección adecuada de la información tratada y los servicios prestados, con objeto de asegurar el acceso, la confidencialidad, la integridad, la trazabilidad, la autenticidad, la disponibilidad y la conservación de los datos, la información y los servicios utilizados por medios electrónicos que gestionen en el ejercicio de sus competencias. Desde su primer desarrollo en 2010 está en constante evolución con modificaciones notables en 2015 y su última actualización en 2022 (Real Decreto 311/2022).
El certificado de huella de carbono es la verificación, por parte de una entidad oficial o acreditada a tal efecto, del informe que indica que la empresa cumple con todos los requisitos solicitados en materia de cálculo y reducción de su huella de carbono. Este viene señalizado en los productos o servicios con una etiqueta, fácilmente identificable por los clientes.
Este certificado de huella carbono hace que los productos y servicios de las empresas gocen de un mayor grado de credibilidad, al estar validados por una entidad especializada (y oficial). De hecho, y desde el año 2015, la puesta en marcha del Plan de Acción sobre Consumo y Producción Sostenibles obliga a determinados productos y servicios (en el continente europeo) a llevar una ampliación de este certificado de huella de carbono (conocido como ambiental) para poder comercializarse.